sábado, 17 de noviembre de 2012

LA LUZ QUE OCULTA LA NIEBLA


Reseña para “La Luz que oculta la niebla”
de José Guadalajara   (c.c. f. García Lorca). Por Laura Olalla:
 
         Como un inmenso ópalo de existencias presenciales repoblado de imágenes, la palabra narrada se nutre de esa lentitud del tiempo que nos abraza en un sínodo de recuerdos venidos de un pasado lejano y que complementa a ese presente de humanidad y misterio que porta cada individuo.
¿Amores reales o literarios?. Una amalgama de ambos fusiona nuestra vida en una comunión aceptada, madura y consciente del recreo de los corazones. Varios personajes interpretan su papel con excelencia pretérita. Nostalgia de “haberes y debes” programan la existencia de todo ser viviente, en un emplazamiento de luz que se oculta en la niebla de lo que somos: <<gozos y sombras>>, realidad y ficción.
 (Según el propio autor, el cofrecito, negro nacarado, representa al cosmos y el sobre que la protagonista  recibe por correo y que guarda en éste durante todo un día, es el alegato de los seres humanos.)
         Es una novela breve,  romántica,  donde todo fluye con la naturalidad de la vida misma. Unidad, cohesión, albergue y elegancia  en una trama desarrollada con  buen léxico y una carga poética de gran elevación  pronostican excelentes augurios para el lector. Estas páginas enganchan desde principio a fin, por su enorme almacenamiento de pasiones y deseos no siempre cumplidos. Los personajes, de gran cultura e inteligencia, cada uno en su especialidad, saborean el buen hacer de una pluma generosa que les hace trascendentes  y atemporales. De tracto contemporáneo nos retrata con decisión y viveza el comportamiento del hombre, su psicología, sus debilidades y su efervescente virtud: el amor.
         “La luz que oculta la niebla” es la luz que cada cual llevamos, con mayor o menor acierto, en nuestro propio yo.
Ha sido una presentación amena, emotiva y sobre todo original y sorprendente…

         Mis más sinceras ¡¡¡¡FELICITACIONES!!!!, AMIGO-ESCRITOR, JOSÉ GUADALAJARA.

En Rivas, a 15 de noviembre de 2012

EL DESTINO NOS ATA Y NOS DESATA


BREVES PALABRAS SOBRE <<EL DESTINO NOS ATA Y NOS DESATA>>
DE  JUAN CALDERÓN MATADOR
POR LAURA OLALLA- 14-10-2012 –MADRID

            No puedo estar más de acuerdo con la paráfrasis hecha por el Filólogo D. Blas Muñoz a cerca de este poemario. He releído tus versos y adhiriéndome a todo cuanto he captado en el prólogo, puedo decir, sin temor a equivocarme que tengo en mis manos una obra madura, reflexiva y profunda, repleta de belleza; sabedora  por sí misma, del impacto que produce en el lector.
            La capacidad del poeta para desdoblarse y conjugar un pasado muy lejano con un presente, necesariamente ubicado en una realidad conexa, inherente a la provocación  y al desánimo, se hace eco en este poemario. El “yo” de la 1ª y 3ª partes, relacionado de forma especial con el observador de la 2ª es un espejo donde sentirse reflejado.
Luces y sombras. Ausencias y olvidos. Paralelismo de destinos. Mitologías que absorben  el sexo y sus ambigüedades. Desconciertos que alteran las exigencias del hombre. Pero éste no sucumbe. A medida que avanzo en su lectura, es mayor el vuelo de la palabra, forma y fondo, fusionados (buena técnica), en un grito de esperanza.
Ansia por retener el tiempo. Soldadura en el engranaje de la complejidad del complemento. El autor exhala su lirismo fotografiando su propio desnudo – sin importarle ser él o ella-, reencarnándose para vivir de nuevo. Se palpa el vacío existencial que atenaza a las almas sensibles. Pero, a la vez, la fuerza creadora le redime del paso de los días, con la aceptación de lo que somos: ¿brevedad encarnada?. Como en un buen relato –trama, desarrollo y desenlace–, el poeta se consagra a ese renacer en la muerte que dará nueva vida a la rueda del cosmos. Conoce el camino. La experiencia le permite atender al Amor en este nuevo tramo. Un amor repleto de ternura, visiona, hoy,  la concesión de otros, vividos con pasión intrépida. Este amor maduro vuelve a sus raíces en medio de esos miedos encontrados de los que todos tenemos patrimonio, ofreciendo su licor a quien desea quedarse.

“La espera es el remanso que ahonda en la inquietud
el trasiego que horada el corazón
del día o de la noche.

La vida es un enigma
como la primavera en el umbral del sueño
           que me vierte su nombre
          cuando asoma la voz ya de  regreso a casa.”

(Autora: Laura Olalla)

Querido amigo Juan Calderón. Puedes sentirte orgulloso de esta nueva entrega. Mis más humildes y sinceras felicitaciones. Haz tuyos estos versos, creados tras leer EL DESTINO NOS ATA Y NOS DESATA

 

 

domingo, 28 de octubre de 2012

"MI SOMBRA SOBRE LA FALDA DE LA MONTAÑA"


PRÓLOGO PARA “MI SOMBRA SOBRE LA FALDA DE LA MONTAÑA”
(s. p. C. C. Federico García Lorca- 24-10-2012- Rivas)
POR LA ESCRITORA LAURA OLALLA (OLWID)

Hoy camino por un día caluroso del mes de julio –dicho metafóricamente, claro– , pues es obvio que para ajustarme a la propuesta de esta joven mujer, amante de la Literatura en  casi todas sus vertientes, que me ha requerido unas palabras a modo de prólogo para esta nueva entrega poética, necesito estar frente al ordenador.
Veo en la portada de su encuadernación manual una bella imagen  de su infancia junto a un fondo campestre que me ha resucitado mis propios recuerdos infantiles, y un título sugestivo y armonioso: “Mi sombra sobre la falda de la montaña” que, a buen  seguro,  inducirá a su lectura. Al contrario que Paul Verlaine, que  centraba más sus versos en los aspectos técnicos que en los sentimientos, esta joven poeta practica lo contrario; el verso libre es abundancia en sus páginas de recreo. Como todo poeta que se precie, sus versos tienen esa cierta dosis de ambigüedad –de la que en algún momento nos ha hablado el Escritor y Poeta Francisco Marquina– y que dejan  ese hilillo de descarga motivadora al  pensamiento del lector. “En todo poema sobra un verso”, una vez eliminado, repetir la operación…”El poema no se termina, se abandona”, me refería Ruiz de Torres, no hace mucho en la Feria del Libro… Hombre experto en Poesía y en sus tecnicismos; la poesía es cuando se descubre un mundo que no conocías, lo demás es prosa; la próxima vez hablaremos de Polisemia y Monosemia, me deja caer… Bretón nos hablaba de la poesía pura…pero como la poesía para mí es el eje que me sostiene muchos días y que se adhiere a la pedagogía del amor, a la pedagogía del dolor a través del inédito insistir de la palabra, puedo afirmar, resumiendo, que es el don que planifica el silencio en el reducto de amancipación del alma. Y de este alma quiero hablarles, de la de nuestra protagonista Pilar Escamilla Fresco:

Te miro, mirando al vacío /  porque estás lejos… pero te veo. Nos dice en su primer poema de amor mostrándonos así la confirmación del deseo…

Quiero creer que las caricias / húmedas que siembras / en mi espalada / volverán contigo… Plasma una ligera duda ante el anhelo y segura de sí misma nos ofrece otros dos maravilloso versos : A mi lado el miedo camina / de puntillas, para no herirme.

Sin futuro. Sin futuro. / Un pasado, sólo un pasado. / No nos amemos como amantes; /besémonos tan sólo, / tiernos besos alejados de los labios. La grata experiencia vivida acentúa la imposibilidad de seguir amándose como antes y llama al generoso placer de la amistad.

El quinto poema de la primera parte es un  alegoría  al presente venido del pasado; es tanta la belleza que plasma desde principio a fin que no sabría qué versos elegir como representación del mismo; no obstante señalaré algunos: Caminamos despacio por el sendero milagroso de nuestros / cuerpos. / Siembra, me dijiste, con tus deseos los míos; / riega, me pediste, con tus palabras mis sueños. / Y soñaste conmigo / más allá de mis sueños o de los tuyos.

La permanencia nos preocupa a todos, igualmente a Pilar. Escribe, en su poesía familiar, a la que dedica versos a su abuela y a su hija entre otros…: Tengo en ti un origen silencioso y cálido / Me gustaría, Edisa, tener más sangre tuya.

Nos habla de la fortaleza, falta de miedo y buen carácter, amable y sonriente de su amada abuela, huérfana desde niña. De Lauren, su abuelo, emigrante  por Europa y América y de la vida que la pobreza roba; de sus nostalgias y de ese gran amor que siempre la unió con ambos. Sus versos exhalan la gran riqueza interior de esta joven escritora que tiene todo el tiempo del mundo para seguir creciendo.

El silencio de nuevo viene a mí llorando palabras que le sobran, / que no quiere, que desprecia…Porque al verte, el temblor que suele acompañarme / se refugia en mi sombra…

En Hombres grises, alude al adicto al trabajo que no sabe vivir otra parcela que esta…En otros poemas toca la solidaridad, el reclamo a Dios ante los desastres naturales ó del hombre; una solidaridad extrema queriendo acaparar el dolor y llanto de los demás para sí misma en aras de la felicidad ajena.

Un poema cálido, tierno, repleto de dulzura nos lleva a la mujer embarazada, su propio embarazo; dialogando con el neonato…, transmitiéndole ya desde el vientre, seguridad, calor, amor.

El cuerpo pasea su mente por la ciudad, / las calles no calman el pensamiento / ; soledad se vislumbra ahora para continuar con nuevos anhelos y sueños: –Suéñame, y déjame soñar contigo. / Eres el único lujo que me permito./.

Sobre la melancolía nos da unas pautas en sus versos para hacerla desaparecer: –Respira suave,/ No pienses… Olvida. / No pienses… Respira.

En La mujer callada nos habla de la monotonía de la costumbre, de lo no realizado, de otras búsquedas más afines al propio yo de la mujer.

En Navidad, es la desesperanza, ante la injusticia social, la que exhorta al lector y a la propia extenuación del poeta.

Un homenaje a Frida Kahlo es su penúltimo poema, terminando el poemario con una despedida: –Mis versos te miran desde lejos / Dejad hueco para el canto de sirenas. / Esta es mi voz propia.

 Por “Mi sombra sobre la falda de la montaña” caminan de la mano amor,  desamor, anhelo, alegría,  tristeza, injusticia , desesperanza, solidaridad, esperanza… pero de lo que no cabe duda es de que Pilar Escamilla Fresco nos da una lección de buena lectora; así lo demuestran sus diferentes citas en este libro cargado de sensibilidad, sencillez y belleza.

Y termino con unas palabras de su esposo y también escritor Pablo Blaya : ­– Como llega la mañana/ con un manto suave / de sueños y brisa,/así llega tu poesía.

¿Hay algo más bello, después de la sonrisa de un niño, que el amor que se profesan los esposos?

          *La palabra es un monstruo con la gracia del cisne*. Dejemos que el hermoso cisne de esta autora lo defina el lector.

Laura Olalla
 (Olwid)